Reconocer las señalas aunque no sepamos que hacer con ellas
Hay momentos en los que sentimos que ya no podemos más, en los que parece que todo se torna gris y va en contra de nosotros. Son momentos en los que no encontramos claridad y no logramos avistar ninguna salida. Ese es un lugar incomodo de habitar y para salir de él nos lanzamos a una huida hacia adelante que a menudo nos acaba encerrando todavía más en ese dolor incapacitándonos y bloqueándonos todavía más. Es cuando empezamos a trabajar más, a contribuir más a la familia o amigos, a hacer más cursos, a participar en más retiros o a leer más libros de autoayuda, buscamos consuelo en los registros akhasicos, nos activamos la kundalini o nos leemos las cartas del tarot. Nada de eso está mal en sí mismo, pero a menudo no ahonda en la raíz profunda de lo que nos ocurre.
Además, existen en nosotros creencias que habitan en nuestra mente y que nos lo hacen todavía más difícil y doloroso, son las creencias que nos alejan de ese sentir, lo rechazan o nos despiertan culpa y vergüenza : “no debería encontrarme así” “hay algo malo en mi” o “esto no me lo puedo permitir” “como es que no soy feliz” o lo que sea que nuestro ego nos diga al respecto.
Y en realidad ese rechazo a lo que nos ocurre genera una lucha interna, una disonancia entre nuestro sentir real y lo que la mente nos dice, que acaba colapsando en nuestro cuerpo físico manifestándose en forma de agotamiento extremo, dolores físicos, lesiones inesperadas o incluso enfermedades.
Y aunque parezca una paradoja, estos momentos tan difíciles de transitar son sin duda las mayores oportunidades que nuestro SER nos ofrece, para poder dar un paso adelante en nuestro camino hacia la transformación profunda de nuestra vida, de la forma en la habitamos en el mundo y por tanto de nuestra consciencia.
Como dar el primer paso cuando todo parece confuso.
Algo que he aprendido transitando mi propio camino es que el primer paso a dar es el reconocimiento de lo que está apareciendo. Todas las emociones, sentimientos, pensamientos y creencias que habitan en nosotros en algún momento de nuestra existencia van a manifestarse para ser sentidas, escuchadas, reconocidas y re-significadas. Es por ello que huir del propio sentir nunca es una buena decisión ya que lo inmanifiesto, lo oculto, lo sutil, siempre encontrará un lugar y un momento en el que va a aparecer. Podemos engañarlo por un tiempo, pero si no lo atendemos reaparecerá con otra forma, en una nueva situación, reto o dolor.
El auténtico motivo de porque eso ocurre es que, lo que se manifiesta en nuestras vidas es el fruto del campo sutil que generan nuestros patrones internos inconscientes y es por ello que en nuestras vidas siempre van a acabar mostrandose.
Además también es importante que comprendamos que todo lo que pensamos y sentimos lleva consigo una determinada carga energética. Y esa carga o energía debe ser reconocida y liberada desde la luz de la consciencia. Por ello ignorarlo nunca será una solución.
Cuando todo parece confuso es cuando mayor oportunidad tenemos de empezar a poner una mayor claridad. Hacerse responsable de ello y estar dispuestos a profundizar es lo único que necesitamos.
Qué es el acompañamiento emocional consciente y por qué va más allá de la terapia y el coaching tradicional
El Acompañamiento emocional consciente nos invita a abrir las puertas a nuestro sentir y a nuestro pensar. Nos ofrece un lugar en el que acoger lo que nos pasa dejando el espacio suficiente para que aparezca, sin prisas, sin juicios solo con presencia atenta. Esta predisposición nos abre el camino para al mismo tiempo dejarlo ir.
Desde el acompañamiento consciente vamos integrando poco a poco que nuestros sentimientos emociones y pensamientos se manifiestan a través de nosotros pero no SON nosotros. Tomar consciencia de estas palabras cambia de forma profunda la posibilidad de evolución que nos permitimos a nosotros mismos. Nos da las herramientas necesarias para poder activar al observador consciente que desde la comprensión y el amor liberará los patrones energéticos que subyacen en nosotros.
El acompañamiento emocional consciente nos recuerda que el dolor y el sufrimiento son solo etapas de un camino que nos lleva hacia una vida más consciente, plena y armoniosa. Nos muestra que los seres humanos contamos con todos los recursos en nuestro interior para liberarnos a nosotros mismos. Nos revela la auténtica naturaleza del ser humano que somos, permitiéndonos vivir más conectados con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea.







