Discernir entre el ruido exterior: recupera tu brújula interior

¿Como vas a discernir entre tanto ruido?

 

El mundo parece cada vez más acelerado, sin rumbo, más loco. Y eso genera más ruido exterior, más información, más desinformación, más intensidad emocional, más reactividad. Además parece que la tecnología nos está marcando una velocidad que nos va a contra piel y parece que estamos en una carrera para llegar a algún lugar. Vivimos dentro de un patrón social donde seguimos buscando la solución, el resultado, el final de algo y no sabemos donde mirar, ni siquiera qué creernos, qué es real de lo que no lo es.

Lo que pasa dentro cuando todo te satura

 

Hay una parte de nosotros que nos pide calma, y paz, pero nuestro EGO exige cambios en lo exterior, el resultado, la manifestación sin darnos cuenta que ya estamos manifestando vida, pero queremos cambiar el resultado sin atrevernos a mirar desde donde estamos realmente manifestando. Para ello hay que ir al lugar donde eso se genera.

Ese es un viaje profundo ya que el mundo material es solo la manifestación del campo sutil de información, pero el acceso a él requiere camino, proceso, evolución y la integración de todo ello porque eso es lo que realmente nos transforma y transforma el exterior. El alma sabe que no hay atajos a la evolución porque la evolución reside en vivir la propia experiencia en consciencia, pero tiene sus ritmos, sus “tempos”, sus acelerones y también sus descansos.

Discernir es aprender a reconocer

 

Hoy más que nunca te necesitas a ti, en consciencia, para poder discernir entre todo el ruido y la confusión mental en el que estamos inmersos. Tu eres tu camino de vida y experiencia, tu eres tu alma andando tus pasos para recordarte y para ello debes hacer el trabajo de descubrir en consciencia todo lo que eres.

En realidad, es más sencillo de lo que piensas, pero nos asusta porque es desconocido y porque una parte de nosotros se siente más cómodo en una incomodidad conocida que en la incomodidad de la incertidumbre o de lo que hay por descubrir.

El corazón es la puerta de entrada a lo profundo del alma y la señal receptora de la información. Si no lo hemos abierto y profundizado en él, sólo seguiremos escuchando con la mente y no podremos discernir en consciencia lo que nos conviene de lo que no, lo que es profundo, de lo que es superficial, lo que es sólo ruido y distracción de lo que realmente es transformador.

Conectar para discernir

 

El camino nos pide conectar con la confianza, la fe, el compromiso, la humildad, la vulnerabilidad y el amor por nosotros mismos y por los demás y esos son aspectos a cultivar y a vivir durante todo el proceso de la vida. Vivir desde esa humanidad es lo que realmente nos conecta los unos a los otros y nos ayuda a ver qué es lo que nos conviene y lo que no, lo que me acerca a mi esencia o lo que me aleja.

En redes sociales nos bombardean con información y publicidad que encadena palabras bonitas de grandes maestros espirituales, pero ¿qué me llega en realidad de quien transmite esos mensajes?

Encadenar frases que suenan bien y “enganchan” no es suficiente y el mundo de la “espiritualidad” parece ser que se está convirtiendo en eso. Hoy ya podemos decir que se ha convertido en un producto más de nuestra sociedad materialista y quien no es consciente del patrón inconsciente que está repitiendo lo repite igual hablando de galletas de chocolate, medicamentos para la menopausia, de política o de transformación espiritual.

Debemos ser capaces de discernir desde donde se habla más allá de lo «que se habla» para no caer en el consumo de la espiritualidad como un producto de una sociedad material que se resiste a cambiar de paradigma. Saber desde donde habla alguien o algo, conocer la información sutil de lo que se está  transmitiendo solo puede sentirse y conocerse desde el corazón.

Cómo el camino consciente te ayuda a recuperar tu brújula interior

 

No hay atajos a realizar en el camino hacia el SER, y todas las prácticas, cursos y talleres pueden resultar puertas de entrada pero no son “soluciones” a una vida en la que no estamos dispuestos a profundizar. De nada me sirven las “experiencias místicas” de fin de semana que no soy capaz de comprender y de integrar.

La vida es en realidad el milagro a vivir y es tan absolutamente maravillosa que cuanto más profundizas en ti más te descubres y descubres el mundo que te rodea. Tu capacidad de ver fuera se amplia cuanto más profundizas en la capacidad de verte a ti mismo. Tu capacidad de sentir se amplifica cuanto más dispuesto estas a sentirte a ti y a todas las emociones que residen en ti. Cuanto más sientes más puedes sentir la vida y lo que está vivo. En estos momentos discernir lo que contiene vida de lo que no, es imprescindible para seguir avanzando por el misterio de la vida.

Anda el camino en consciencia, amor y alegria.

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